¿Orgulloso de que te llamen “geek”? ¡Piénsalo dos veces!

¿Orgulloso de que te llamen geek?

Acompáñenme a repasar algunos aspectos de la cultura geek actual y de lo que realmente significa pertenecer a ella. Averigüemos cómo surgió y cómo se fue transformando y mutando para llegar a lo que es hoy. Y si podemos, hagámoslo con un poco de humor geek.

Origen: Geeks eran los de antes.

Si te preguntara cuál de estos tres personajes es realmente el miembro más geek de la familia Simpson, ¿qué me contestarías?

Simpsons Geeks

¡Ah, te atrapé! Si tu respuesta fue “Lisa” es probable que debas pensarlo dos veces.

El origen de la palabra “geek” está directamente relacionado con el de la palabra “freak”, “freaky” o en castellano, “fenómeno”. Un freak era inicialmente un miembro del “freak show” de un circo o carnaval. El show de fenómenos entonces, era aquel lugar donde se mostraba a personas extrañas, peculiares y únicas como la mujer barbuda, el hombre más alto del mundo, la niña de dos cabezas, enanos de tres piernas, y todo tipo de personajes de apariencia extravagante. Pero esto, posiblemente ya lo sabías.

Lo que pocos saben es que la historia del origen de la palabra geek es similar. El freak show era un espectáculo muy popular y era acompañado por otros actos igual de llamativos, malabaristas, adivinas, hombres que escupían fuego, o introducían sus cabezas en bocas de leones, monos que andaban en pequeñas bicicletas o fumaban abanos. Otro de esos espectáculos, muy popular era el de un hombre que, con su boca, arrancaba la cabeza de gallinas vivas, serpientes o algún otro animal cuyo cuerpo pudiera retorcerse o corretear sin el cerebro en su debido lugar por un breve momento. Un espectáculo, sin duda, digno de presenciar. ESO era un “geek”.

Homero Bart Gallinas

Volviendo a nuestra pregunta inicial, tal vez no lo recuerdes o tal vez ya hayas adivinado a dónde apuntaba con ella, pero en el capítulo “Bart Carny”, Bart y Homero empiezan a trabajar en una feria, y se hacen amigos de los Cooder, un niño y su padre que luego terminan engañándolos y ocupando ilegalmente la casa de los Simpson. En ese episodio, ocurre la siguiente escena:

El dueño de la feria, entre otras tareas, les indica que aprendan el truco de arrancar con los dientes la cabeza de una gallina viva. Como ven, los auténticos personajes geek de Los Simpson son Bart y Homero. ¿Sorprendido? ¿Tenías otra idea de lo que es un geek? ¿Cómo cambió tanto?

La evolución positiva del término “geek”

Bueno, al igual que el término “freak”, comenzó como un insulto, sinónimo de extraño, paria, antisocial. Un geek era una persona a la cual evitar. Un extraño joven que se sentaba atrás en el aula, y estaba obsesionado con las computadoras y la tecnología en general. Pero con la llegada masiva de esas computadoras a nuestras vidas, y a todo rincón de la sociedad, ser alguien a quién le interesan estos temas fue cada vez menos “peculiar”.

Imaginen la situación. Sos un popular chico de preparatoria, deportista y fiestero. Pero de repente necesitás a alguien que te ayude a configurar tu cuenta de AOL; alguien que te explique cómo se usa la enciclopedia Encarta para hacer rápidamente tus trabajos prácticos. Alguien que te diga por qué últimamente películas como Volver al Futuro o Star Wars eran tan populares. Y cada vez que un aspecto de tu vida se “informatizaba”, ahí estaría un geek para manejar la situación, era mejor llevarse bien con ellos. Los nerds, rebautizados, rediseñados y redefinidos, finalmente obtenían su venganza.

A partir de los 90, se inició un cambio, una especie de reivindicación de la palabra geek. Los geeks tomaron posesión de ella, se la apropiaron y la empezaron a usar con orgullo. No sólo se sentían identificados sino también orgullosos de serlo. Algo parecido ya había pasado con muchas otras palabras. No es realmente una novedad. Lo mismo hicieron, a su medida, los freaks. Incluso hay casos más extremos como “negro”, que comenzó como un fuerte insulto racista y actualmente fue adoptado en la jerga coloquial afroamericana. Y al igual que esos casos, hay quienes todavía lo usan como insulto. Especialmente en los Estados Unidos, la palabra “geek” sigue siendo usada como insulto por aquellos que se consideran no-geeks. Equiparando su significado a otros insultos igual de peyorativos, como nerd, gimp, dweeb, dork, o spod.

Una nueva subcultura.

La cultura geek floreció, como decía, a mediados de los 90, con la aparición y expansión del uso de computadoras, teléfonos celulares, PDAs e Internet. Aparecieron empresas tecnológicas creadas por esos extraños personajes… en sus cocheras. Empresas que de la noche a la mañana facturaban miles de dólares. De repente todos necesitaban tener un amigo geek que los ayudara con sus gadgets, en un mundo cada vez más tecnológico. Los geeks se hicieron multitud, se hicieron indispensables. Se convirtieron en una subcultura con características propias o heredadas, en una fuerza económica creciente, un nuevo agente consumidor al cual satisfacer. Y se sintieron orgullosos de ser geeks.

¿Qué significa ser geek hoy en día?

Los países hispanohablantes heredamos el término con entusiasmo, y ya casi completamente sin connotaciones negativas. Actualmente, ser geek es una cuestión de status. Un geek se define hoy en día como un apasionado de la tecnología, que la abraza y la consume con pasión. Un joven y moderno entusiasta de la cultura Pop de los 80 y actual. Emprendedores, inteligentes, innovadores. Son todos elogios. Atrás quedaron las gallinas correteando acéfalas.

La fuerte relación del término con la tecnología hace del geek una persona muy curiosa e interesada en los nuevos avances. Un “early-adopter“. También es esta relación la que llevó a la cultura geek a diversificarse y ocupar infinidad de escenarios. La cultura geek abarca desde el esquivo submundo hacker hasta la cada vez más lucrativa industria de los videojuegos. Abarca la ingeniería del software, los sistemas operativos, la coyuntura entre el software libre y el propietario. Abarca el cine, el arte (creando nuevos incluso, del sexto al noveno y contando), los juegos, los negocios de vanguardia. Y su reino particular, la internet.

La tecnología abarcándolo todo ha llevado a que hoy se pueda decir que “todos tenemos algo de geeks”, en especial los jóvenes y las nuevas generaciones, a las cuales se suele calificar de “nativos digitales” justamente por haber nacido y crecido en un mundo cada vez más informatizado donde la computación, la electrónica, y la tecnología informática están presentes en cada momento de la vida diaria.

Esto también lleva a que cada día sea más amplia la definición de lo que es un geek y más acotada la que describe lo que no lo es. Y los límites se desdibujan y confunden; se mezclan con lo que antes era, incluso, contrario e incompatible con este fenómeno. Pero como veremos, esto ha ocurrido desde siempre.

¿Qué es ser geek y qué no lo es? La confusión con otros términos.

Desde siempre la palabra geek y lo que significa y describe ha estado mezclado con otros términos similares. Popularmente se ha confundido siempre (y sigue ocurriendo hasta hoy) a los geeks, los nerds y los frikis. El motivo es sencillo: sí se parecen. Sería muy difícil encontrar a cualquier persona que se identifique con uno de estos términos que no lo haga, en cierta medida, con los otros dos. O si no lo hace él, seguramente sí lo hagan los que lo rodean. Pero recordemos lo que son los otros dos fenómenos y en qué se parecen y en qué se diferencian con la cultura geek.

Nerds

Un nerd (y esto no es una definición, sino una descripción popular, un mero estereotipo, con la que pueden coincidir o no) es una persona aficionada a las ciencias. Como el geek, manifiesta un comportamiento obsesivo hacia ciertos temas que le interesan. Pero a diferencia de éste, el geek puede tener un interés mucho menos intenso (que él considera suficiente) en el desarrollo científico. Si se juntan en un pub un nerd y un geek, bueno lo más probable es que no se junten precisamente en un pub. Pero si se juntaran a conversar un nerd y un geek, seguramente compartan interés en, por ejemplo, la astronomía. Pero el nerd tocará el tema desde su lado de las ciencias duras, la matemática, las ecuaciones. El nerd sabrá cuántos parsecs son 103 unidades astronómicas o cuál sería el radio del horizonte de eventos si el Sol se convirtiera de repente en un agujero negro. Al geek le interesará más debatir si las extraterrestres tienen pezones o si volando hacia atrás alrededor de la Tierra se puede viajar en el tiempo. El geek tendría un conocimiento científico muy por encima de la norma, es cierto, pero probablemente sólo a nivel “divulgativo”. Para un geek, por ejemplo, la ciencia ficción es una pasión que lo obsesiona; en cambio un nerd puede incluso ignorarla completamente, por su falta de rigurosidad científica o simplemente, por su falta de practicidad apreciable.

Otra diferencia del estereotipo del completo nerd y el geek cae en el campo de las relaciones sociales, interpersonales. Mientras el nerd generalmente suele ser completamente inadaptado a su entorno (por falta de interés o de práctica) los geeks, suelen estar más capacitados en este campo. Pero sólo hasta cierto grado. Para un no-geek, ambos son casi igualmente desastrosos. O sea, si una chica bonita entrara al hipotético pub en el que se reúnen nuestros amigos, seguramente el nerd no le hablaría, paralizado; y el geek trataría de convencerla de que lo acompañe al estreno de Ironman 5.

Friki

Un friki, la versión amigable de “un freak”, es alguien que cae bajo el estereotipo de una persona extraña, poco común. Obsesivo con respecto a ciertos temas que “a nadie le interesan”, al igual que los anteriores. La diferencia es que la obsesión de éste puede alcanzar límites insospechados. Y el tema que lo obsesione puede resultar, como mínimo, peculiar.

Aún hoy en día, cuando “ser diferente” está tan de moda y todos queremos serlo y más de uno enarbole la bandera del frikismo, debemos admitir que un auténtico freak no lo es para ser distinto a los demás. Él es así y listo, las diferencias son una consecuencia. A él lo obsesionan los vampiros y se viste de negro y se afila los colmillos porque quiere ser parte de ese mundo que lo obsesiona… no para que los demás lo vean raro. Al diablo los demás.

Los frikis y los geeks tienen mucho en común. Ambos tienden al fanatismo fácilmente. Lo que los separa tal vez, es el nivel de dicha obsesión y cómo se manifiesta. Si se cruzaran en un pub (bueno, en una comicon) tendrían mucho de qué hablar. Como de por qué las mujeres bonitas no quieren ir con ellos a ver Ironman 5. Pero el friki lo haría vestido con un traje de War Machine de cartón y gomaespuma que manufacturó para la ocasión.

Las mil formas de ser geek

Así como la idiosincrasia geek se desdibuja y fusiona con otros estereotipos similares, también diverge sobre sí misma. Por ende, hay muchas formas de ser geek. Las características que los identifican de las que hablábamos no apuntan, necesariamente, siempre en una misma dirección. En Estados Unidos, geek puede ser interpretado en este sentido como “fanático de algo”, y ese algo puede ser casi cualquier cosa. En países hispanohablantes, por el contrario, solemos decir que los geeks son sólo los geeks informáticos. La representativa obsesión geek puede estar dirigida a infinidad de blancos. Los “tipos de geeks” más populares, sin duda, son los amantes de los gadgets, especialmente las computadoras. Pero la adicción geek puede pasar desde la ciencia ficción y su eterna lucha entre Wars y Treks hasta la robótica, los comics o incluso la magia. Incluso se puede ser un geek de la música, la fotografía o los deportes. Lo importante es fanatizarse un poco y sazonarlo siempre con mucho de lo más moderno de la tecnología. Incluso en este sentido se puede ser creativo. Tal vez seas el mayor conocedor de tecnología “vintage” o steampunk. O tal vez seas la figura del apple fanboy andante.

Lo importante es dejarse llevar por esa pasión. Ser curioso e intenso. Vivir para aprender, aprender para poder vivir con mayor intensidad. Y que esa intensidad te permita disfrutar desprejuiciadamente de cualquiera sea tu obsesión. Pues, al fin de cuentas, “todos tenemos algo de geeks”.


Escrito por N3RI N3RI para Mazcue.com 🙂


10 Comments
  1. Reply
    Mazcue 29 noviembre, 2011 at 4:31 pm

    Wow! No conocía el origen de los Geeks y siempre se me habían mezclado (un poco) con los nerds. Hoy en día está de moda auto-proclamarse Geeks, simplemente porque te gusten las nuevas tecnologías o te pases 12 horas en la compu, sin embargo tu post aclara los conceptos.

    Nunca me consideré Geek, pero ahora mucho menos 😉

    Gracias N3RI por tu aporte, sos un gran escritor! 🙂

    BTW: Simpsons rules!

    • Reply
      LuisXL 30 noviembre, 2011 at 9:57 am

      Geek, Nerd, Friky. Qué más da, si vamos a ir todos al mismo sitio.
      Buen y bien currado articulo.
      Salu2 y Carpe Diem.

  2. Reply
    Hernan 29 noviembre, 2011 at 5:11 pm

    Tanta evolución para terminar en lo que hoy se dice por Geek, un gil con una BB en mano. Igual es muy interesante repasar la historia de un termino que esta tan presente al menos en mis circulos.

    Recuerdo un capitulo de los simpson donde bart usa anteojos creo, y nelson o alguien (al final no recuerdo una mierda) le dice “Geek”… Me senti muy mal.

    Salu2.

    • Reply
      Mazcue 29 noviembre, 2011 at 5:16 pm

      Jaja, eso te pasa por meterte detrás de un concepto 😛

  3. Reply
    Abby Ferrari 29 noviembre, 2011 at 5:40 pm

    Leer esto sin saber quien lo escribe y terminar de leerlo y leer: “N3ri” AAHHH con razón ahora todo cierra. Genio!

  4. Reply
    Guty 29 noviembre, 2011 at 6:00 pm

    Escribir algo así, postearlo y/o leerlo es de nardos.

    • Reply
      Mazcue 29 noviembre, 2011 at 6:07 pm

      Qué pasó Guty, antes eras “buena onda”.

  5. Reply
    German 1 diciembre, 2011 at 3:44 pm

    Muy buen artículo. Entretenido e informativo.

  6. Reply
    Diego Sanzó 4 diciembre, 2011 at 3:50 am

    Interesante!

  7. Reply
    Constance Saint-Ange 5 enero, 2012 at 1:35 pm

    Mejor dicho Neri, la cosa es así. Yo lo que digo con lo del título es que no me parece que sea cuestión de orgullo o no, creo que es más bien de diferenciar los términos, que es lo que muy bien aparece en el artículo. Se originó así, bueno, pero el significado ha cambiado y no considero que sea para “pensarlo dos veces” mejor dicho, suena como si fuera lo peor… y ya, era sólo eso. Tal vez es porque la lectura va más allá de dónde surgió…

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