NBA: 7 Vidas tienen los Gatos… 7 vidas tienen los Campeones

Llegó el día en que había que ganar o irse a la casa para cualquiera de los dos equipos. El ganador se lleva todo y pasa a la final.

3 a 3, tras seis partidos con victoria del local por mucha diferencia y en partidos sin sufrimiento.

Todas las crónicas probablemente digan: Ginóbili llevó a los Spurs a una nueva final, y no estarán equivocados. Pero los jugadores con participaciones más sólidas en la victoria de anoche fueron Fabricio Oberto e Ime Udoka.

Los tres goleadores fueron las tres figuras del equipo: Manu Ginóbili, Tony Parker y Tim Duncan con 26, 17 y 16 puntos respectivamente; mientras que Oberto y Udoka 4 y 8 a su vez. Pero claro, las planillas se llenan con números y no con los intangibles que expusieron en la cancha estos dos jugadores.

Aunque una vez más, las claves fueron varias:

1- Gregg Popovich no es un DT, es un ajedrecista:

Contestaba cada movida de Byron Scott con una magistral jugada; moviendo marcas, defensores, jugadores, de un lado al otro, acomodando y corrigiendo.
Y también gritándole a sus estrellas, cosas que pocos técnicos hacen.

2- El ataque gana partidos, la defensa campeonatos:

No por nada Popovich hace tanto énfasis en la defensa. Es la marca registrada de la máxima dinastía de la última década en la NBA, los San Antonio Spurs.
Los norteamericanos son fanáticos de la estadística y ésa era otra razón para presentar una férrea defensa en lugar de intercambiar canastas: Cada vez que los Spurs dejaron a los Hornets debajo de los 100 puntos, ganaron; cada vez que superaron los 100 puntos los de New Orleans, ganaron. Nada es casual.

3- El tercer cuarto definió los siete juegos:

Había que poner mucha presión en ese cuarto y se logró ganarlo 20 a 14; y eso hizo que la arremetida final del local sirviera para hacer un partido emotivo, pero no le alcanzara para dar vuelta la historia.

4- Los árbitros evitaron meterse:

El juego fue muy físico, y sólo se cobraron 39 faltas, 20 a los locales y 19 a los visitantes. Bien podrían haberse cobrado el doble, pero es momento de playoffs: Si no hay sangre no hay foul es el lema.
Esta vez se cumplió. Bavetta, Javie y Foster se portaron bien.

5- Los tableros definen los partidos:

51 rebotes para los Spurs, 42 para los Hornets. 13 ofensivos contra 11.
14 para Tim Duncan, 9 para Oberto.

6- A mover el balón:

19 asistencias contra 18 para los Spurs. Chris Paul pasó 14 asistencias, pero todo el resto del local logró cuatro.
Los Spurs, con 5 de Manu,5 de Parker, 3 de Duncan, 2 de Oberto, Bowen y Udoka distribuyeron el pase.

7- La banca, la banca:

Con un Janero Pargo que tuvo un juego soñado, metiendo 18 puntos desde la banca y un cuarto final donde se cargó el equipo al hombro, la banca debería haber logrado más, pero sólo recibió un punto de Marvin Ely y nada más, para perder contra la banca de los Spurs, que con 8 de Udoka, 6 de Horry, 6 de Finley y 2 de Thomas llegó a 22 puntos.

8- Elige tu veneno:

Byron Scott pidió que apretaran la marca sobre Tim Duncan para reducirlo a a 16 puntos en 5 de 17 de cancha; pero al doblar la marca sobre él, se abrió el juego para los triples de San Antonio, que con 12 triples logró 36 puntos por esa vía (43% de efectividad) contra un pobre 4 de 17 del local (23.5%).

9- La línea de los suspiros es decisiva:

Los tiros libres son el único momento en que un jugador puede respirar tranquilo y arrojar la pelota sin marcador hacia el aro.
19 de 21 (90.5%) para los Spurs, contra 12 de 17 (70.6%) de los Hornets marcaron una diferencia importante.

10- La experiencia es un factor clave:

Los Spurs salieron a jugar con mucha más calle a cuestas que los jóvenes Hornets, quienes seguramente animarán las postemporadas de los próximos años, y valorarán muchísimo ésta, su mejor campaña en los 20 años de vida de la franquicia.
Los Spurs, campeones cuatro veces, tres con el trío estelar jugando juntos, supieron manejar la presión de una cancha hostil, de un gran rival y de un alto nivel de competencia para alzarse con la victoria y dar vuelta por primera vez en su historia una serie que había empezado dos a cero en contra y que los tuvo en dos partidos al borde de la eliminación, contra un equipo que venía invicto de local.

En definitiva, valioso triunfo ante un gran equipo.

Aunque no tendrán mucho tiempo para festejos y sonrisas, porque el próximo miércoles comienza la final de la conferencia oeste contra Los Angeles Lakers de Kobe Bryant y Pau Gasol.

Mañana por su parte, la conferencia este comienza su definición, con los dos máximos ganadores de la misma: Boston Celtics contra Detroit Pistons.

A seguir gozando, a seguir sufriendo… y el campeón defensor tendrá siete vidas más para demostrar que tiene un corazón gigante.

Hasta la próxima

Saludos, cariños, besos y abrazos

Pulpo
Un árbitro con ocho brazos y algo de análisis

¿Qué opinas? deja un comentario



¿Qué opinas? deja un comentario

Mazcue
Logo